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Saliendo de la tempestad

Todos hemos pasado por alguna situación en que nuestra vida se convierte en una tempestad. Dónde tal vez un pequeño incidente- se convierte en una enorme tormenta que arrasa todo en nuestra vida.

Muchas de esas tempestades las hemos visto venir, otras llegan de repente, sin aviso. Unas duran poco, otras nos atacan con furia durante muchos años.

Las tempestades agotan, destruyen, derriban. generan miedo, inseguridad, desánimo y pueden acabar con muchos de nuestros sueños y planes si no las sabemos afrontar.

¿Habla la Biblia de tempestades? Si. Y de muchas, de diferente tipo. Citaremos algunas:

  • Una de las plagas de Egipto fue una tormenta de granizo que destruyó cultivos.
  • Jonás tuvo que saltar del barco para que se calmara una tempestad que su desobediencia causó
  • Cuando Jesús dormía en el bote, se desató una gran tempestad
  • Hay una parábola de construir sobre la roca, así cuando los vientos fuertes vengan no seamos derribados
  • Cuando Pablo viaja hacia Roma se desata una enorme tempestad, de la cual hablaremos mas adelante…

Hay tempestades que causa Dios para que se cumpla su propósito, como la de granizo en Egipto, la de Jonás y la que vivió Pablo rumbo a Roma. En el caso de la de Jonás y Pablo, producto de una desobediencia muchas personas pasaron un mal momento en el barco . La desobediencia causó grandes pérdidas materiales .

Jonás desobedeció directamente y todos los del barco sufrieron las consecuencias, hasta que fue lanzado del barco, para luego ser tragado por el pez y vomitado en las costas de Nínive.
En el caso de Pablo, él advirtió que no zarparan por riesgo de una tormenta, los marineros desobedecieron y pasaron días en una espantosa tempestad, dónde un ángel le reveló a Pablo, que aunque todo se iba a perder, nadie iba a perder la vida. Tanto Pablo como los marineros naufragaron en una isla de Malta. Esto se relata en los últimos tres capítulos del libro de Hechos. Ahí fue donde Pablo fue mordido por la serpiente, dónde un enfermo fue sanado y dónde durante los tres meses que Pablo estuvo allí sucedieron maravillas y milagros.

Es muy claro cuando Dios nos hace pasar tempestades para fortalecer nuestra fe y alinear nuestro ministerio. ¿Pero qué hay de las tempestades que han venido a mi vida que no han sido por ese propósito? ¿Cómo se forman?

La respuesta es sencilla, las consecuencias no. Muchas tempestades que hemos vivido y muchas personas están viviendo son por malas decisiones, por hacer cosas que a Dios no le agradan o hacerlas sin consultarle a ÉL. ¿Está eso en la Biblia? Si.

Por cuanto llamé, y no quisisteis oír,
Extendí mi mano, y no hubo quien atendiese,
25 Sino que desechasteis todo consejo mío
Y mi reprensión no quisisteis,
26 También yo me reiré en vuestra calamidad
Y me burlaré cuando os viniere lo que teméis;
27 Cuando viniere como una destrucción lo que teméis,
Y vuestra calamidad llegare como un torbellino;
Cuando sobre vosotros viniere tribulación y angustia.
28 Entonces me llamarán, y no responderé;
Me buscarán de mañana, y no me hallarán.
29 Por cuanto aborrecieron la sabiduría,
Y no escogieron el temor de Jehová,
30 Ni quisieron mi consejo,
Y menospreciaron toda reprensión mía

Salmo 107:24-30

Vuestra calamidad llegare como un torbellino. Aquí es cuando todo da vueltas, donde la tempestad arrasa todo a su paso. Recuerde los tornados en la planicies de Estados Unidos, su fuerza es devastadora. Así compara la Biblia las consecuencias que traerán la desobediencia y desechar el consejo de Dios, como un torbellino.

¿Qué hacer si estoy en medio de la tempestad? ¿Cómo salir?

Si se puede salir de la tempestad sólo. Ello sucede cuando la tempestad pase. Lo malo es que a veces muchos no lo logran, otros salen muy mal heridos y con todo lo que han construido en su vida destrozado. Salir sólo de la tempestad, causa enormes pérdidas y tristeza. Pero la Biblia menciona otra forma con resultados totalmente diferentes.

Primer consejo que da la Biblia, es el mismo que dan en las zonas de tornados:¡Busque refugio! Busque a Dios.

»Has sido un refugio para el débil
y has protegido al pobre en su aflicción.
Tú eres un refugio en la tormenta,
una sombra que protege del calor.

isaías 25:4

Y lo que les voy a decir para terminar, es el centro de este mensaje. Puedes salir de la tempestad, hoy el Señor quiere llevarte a una nueva y mejor vida. ¿Dice la Biblia cómo hacerlo? Si lo dice, de forma muy clara y con promesa incluida.

Cuando estés en medio de la tempestad clama a Dios !!! . Y no lo digo yo, lo dice la Palabra de Dios. En el libro de Salmos hace una metáfora con los barcos en una tempestad que son levantados hasta el cielo por la bravas olas y luego descienden hasta el abismo. Tal vez usted ha visto algún video de un barco en una tempestad. A veces está arriba en las olas y a veces está abajo. Esto describe muy claro cómo se vive una tempestad en nuestra vida. A veces sentimos que estamos en el alto, que ya vamos a salir y de repente caemos hasta lo más abajo. También dice que todo lo que sabemos de nada os sirve en la tempestad. Muchas veces queremos usar nuestra experiencia, conocimiento o habilidades como salvavidas en medio de la tempestad y claramente no va a servir para salir cómo promete la Palabra e Dios si hacemos lo que nos dice. Observe que el pasaje menciona que su ciencia( mi conocimiento) es inútil.
El uso de este ejemplo inspirado por el Espíritu Santo es brillante y nos enseña que Dios conoce los sube y baja que pasamos en una tempestad en nuestras vidas. Dice poéticamente que las almas se derriten por el mal. Los que hemos pasado por tempestades entendemos que a veces nos sentimos deshechos. Lo más hermoso de este pasaje es las promesas que incluye. Dice:

  • Si clamas a Dios él nos libra de aflicciones. No dice nos librará… es algo que sucede como consecuencia de estar en el momento de clamar.
  • Cambia la tempestad en sociego
  • nos llena de alegría porque la tempestad acabó
  • y nos guía al destino que deseamos.

Al salir de la tempestad:

  • Le alabaremos, Su Nombre será glorificado
  • Seremos y daremos testimonio en la congregación que sólo Dios pudo sacarme de dónde estaba.

Temino compartiendo este pasaje invitándole a que llegó el momento de salir de la tempestad o tempestades de tu vida. Clama. clama, clama a Dios que de seguro Él hará. Los bendigo.

Salmo 107: 25-32

Porque habló, e hizo levantar un viento tempestuoso,
Que encrespa sus ondas.
26 Suben a los cielos, descienden a los abismos;
Sus almas se derriten con el mal.
27 Tiemblan y titubean como ebrios,
Y toda su ciencia es inútil.
28 Entonces claman a Jehová en su angustia,
Y los libra de sus aflicciones.
29 Cambia la tempestad en sosiego,
Y se apaciguan sus ondas.
30 Luego se alegran, porque se apaciguaron;
Y así los guía al puerto que deseaban.
31 Alaben la misericordia de Jehová,
Y sus maravillas para con los hijos de los hombres.
32 Exáltenlo en la congregación del pueblo,
Y en la reunión de ancianos lo alaben.

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